Los grupos podemos requerir facilitación externa o acompañamiento en los procesos que estemos viviendo.
Acompañar un grupo implica dialogar con el proceso que está viviendo, acompañar al grupo en caminarlo y entenderlo, cuidando de las personas y las relaciones implicadas, y apoyando al grupo en el caminar hacia sus propósitos y objetivos.
Ofrecemos acompañamiento en ámbitos diversos y usando una amplia diversidad de metodologías, pues en función del momento vital en que se encuentre tu grupo y de su composición interna, podrá necesitar más atención a unos aspectos u otros (generar cohesión como grupo, generar visión y misión, establecer acuerdos, gestionar conflictos o abrir espacios para la gestión emocional, tomar decisiones de calado hondo, o bien soñar el futuro y tratar de darle forma...).
¿En qué áreas te acompañamos?
Cohesión grupal, formación de equipo, celebrar lo vivido
A los inicios de la vida de un proyecto o grupo, así como durante su vida con cierta regularidad, resulta clave dedicar un tiempo a conocernos más, a tejer la red que nos une como grupo, a sintonizarnos y generar sensación de equipo.
También generar espacios donde relacionarnos más allá de nuestros roles formales y poder apreciar, poner en valor y celebrar los logros conseguidos.
Ello fortalecerá nuestra sensación de grupo y nuestra capacidad de hacer cosas junt@s.
Generar la membrana del grupo, estructura y gobernanza
Los grupos, en algún momento de nuestra vida, vamos entrando en una fase donde las relaciones interpersonales que quizá han sido clave en el surgimiento de la idea del proyecto, no pueden sostenerlo.
Necesitamos aclarar qué sueño alto nos une (visión común), cómo lo vamos a aterrizar en nuestro proyecto y contexto (visión común), cómo queremos convivir o compartir este proyecto (acuerdos de base) y cómo se forma parte o se deja ese grupo (acuerdos de membresía).
Ello pasa también por aclarar roles en la organización o proyecto, y por traer claridad tanto a nuestra estructura operativo como a nuestra estructura de gobernanza (básicamente, comenzar a responder a la pregunta: ¿quién/es decide/n qué y cómo?).
Generar la membrana del grupo, estructura y gobernanza
Los grupos, en algún momento de nuestra vida, vamos entrando en una fase donde las relaciones interpersonales que quizá han sido clave en el surgimiento de la idea del proyecto, no pueden sostenerlo.
Necesitamos aclarar qué sueño alto nos une (visión común), cómo lo vamos a aterrizar en nuestro proyecto y contexto (visión común), cómo queremos convivir o compartir este proyecto (acuerdos de base) y cómo se forma parte o se deja ese grupo (acuerdos de membresía).
Ello pasa también por aclarar roles en la organización o proyecto, y por traer claridad tanto a nuestra estructura operativo como a nuestra estructura de gobernanza (básicamente, comenzar a responder a la pregunta: ¿quién/es decide/n qué y cómo?).
Toma de decisiones compleja
Si bien los grupos tomamos cotidianamente decisiones operativas y algunas organizativas, a veces hay procesos decisionales de mayor complejidad (decisiones estratégicas, decisiones que mueven mucho al grupo o tocan sus límites, o bienes decisiones organizativas sobre cómo formar equipos).
Este tipo de decisiones pueden requerir acompañamiento externo para que cada parte pueda tomar su voz y formar parte del proceso decisional.
Espacios para la gestión emocional
Acompañamos a los grupos en compartir espacios de gestión emocional en los que entender mejor la diversidad presente y tomar mayor consciencia de ella.
Estos espacios de gestión emocional nos permiten compartir cómo estamos como personas en un proyecto y nos apoyan como labor previa a generar propuestas y/ o tomar decisiones lo más inclusivas y sostenidas posible.
Este tipo de espacios favorece la manifestación de nuestra sabiduría colectiva, que nos apoyará en poder ir juntas en caminar aquello nuevo que emerge.
Espacios para la gestión emocional
Acompañamos a los grupos en compartir espacios de gestión emocional en los que entender mejor la diversidad presente y tomar mayor consciencia de ella.
Estos espacios de gestión emocional nos permiten compartir cómo estamos como personas en un proyecto y nos apoyan como labor previa a generar propuestas y/ o tomar decisiones lo más inclusivas y sostenidas posible.
Este tipo de espacios favorece la manifestación de nuestra sabiduría colectiva, que nos apoyará en poder ir juntas en caminar aquello nuevo que emerge.
Transformación y facilitación de conflictos
Dada la dinámica compeja de los conflictos, a veces los grupos nos encontramos delante de conflictos ya expresados que emergen ante nosotras.
Acompañar estos conflictos, apoyar al grupo en poder vivirlos como oportunidad de aprendizaje, sostener espacios seguros donde procesarlos y poder caminar la incertidumbre y los cambios necesarios que pide un conflicto, son labores en las que te podemos acompañar.
Puntualmente, en conflictos muy localizados entre dos personas o partes (y que no sean eco del campo grupal), podemos ofrecer también herramientas propias de la mediación interpersonal.
Indagación colectiva y creatividad
Los grupos también tomamos momentos para indagar, para soñar, para imaginar y ser creativas, para apreciar y poner en valor nuestros recursos y talentos.
Así podemos enriquecer el proyecto, generar el futuro que queremos vivir como grupo.
Ser acompañadas en espacios de calidad puede cambiar el devenir del proyecto y ampliar enormemente sus posibilidades.
Indagación colectiva y creatividad
Los grupos también tomamos momentos para indagar, para soñar, para imaginar y ser creativas, para apreciar y poner en valor nuestros recursos y talentos.
Así podemos enriquecer el proyecto, generar el futuro que queremos vivir como grupo.
Ser acompañadas en espacios de calidad puede cambiar el devenir del proyecto y ampliar enormemente sus posibilidades.